El Ministerio no puede defender un pacto y luego actuar por presiones del PPCV”

Miguel Soler: “El Ministerio no puede defender un pacto y luego actuar por presiones del PPCV”

El secretario autonómico de Educación, Miguel Soler. 

PLURILINGÜISMO “En Madrid, dentro de un mismo centro hay alumnos que están en la sección bilingüe y otros que no. No se opta a las mismas horas de inglés”

CONCERTADA “Va a haber más profesores de la concertada que el año pasado. Por tanto, la Conselleria va a dar más dinero a la concertada”

Por primera vez la Conselleria de Educación dará por inaugurado el curso escolar con un decreto ley que dé «seguridad jurídica» a centros y familias. Dicho con otras palabras, con un decreto ley que trata de poner orden en un sistema educativo cuyo programa estrella, el decreto de plurilingüismo, ha quedado suspendido cautelarmente en los tribunales. El secretario autonómico de Educación, Miguel Soler, analiza cómo afronta el Consell un inicio de curso que trae más novedades.

 ¿Puede considerarse el decreto ley un fraude de ley cuando el TSJ pidió expresamente a esta Conselleria volver al decreto de plurilingüismo del PP de 2012?

Jamás. El contenido del decreto ley es un claro ejemplo de cómo respetar la resoluciones judiciales, la elección de las familias y garantizar una educación de calidad para todo el alumnado. Por eso, incorpora las mismas horas de inglés a todos los programas y respeta las mismas horas de valenciano y castellano que han elegido las familias en la matrícula de sus hijos.
¿Confía en que el Gobierno central no lo recurrirá? ¿Se ha informado ya al Ministerio de Educación de su contenido?
El Ministerio siempre ha estado informado de todo lo que hemos hecho desde que se aprobó el decreto en febrero del 2017 y ahora también se le ha comunicado antes de hacer público el decreto ley. Por ello, tal y como expresó el conseller Marzà al anunciar esta medida, estamos convencidos de que el Ministerio comparte con nosotros la necesidad de garantizar un inicio de curso con normalidad y que el contenido del decreto ley lo garantiza.
¿Cree que esta Conselleria debe hacer autocrítica por haber llegado a este punto?
Creemos que no. Y por eso hemos vuelto a presentar los recursos correspondientes. Por lo que parece, la inmensa mayoría de los centros piensa que tampoco, porque el 92% del total de los centros ha aprobado por una mayoría de dos tercios el proyecto lingüístico. Me he estudiado este verano todos los decretos de Navarra, Galicia, Madrid y Murcia y hay alguna afirmación que se hace que, si se hace, habría que modificar toda la normativa que hay en estas comunidades. Un ejemplo clarísimo, cuando se habla de discriminación de los alumnos por el nivel de inglés al que se puede llegar. En Madrid, dentro de un mismo centro hay alumnos que están en la sección bilingüe y otros que no. Y cuando se considera que un alumno no va bien en el programa bilingüe, se le saca y se le pasa al programa en castellano. Ni de casualidad todos los alumnos puede optar al mismo número de horas de clase en inglés.
El Ministerio pidió explicaciones a esta Conselleria por el tema del plurilingüismo, de los conciertos educativos… ¿Considera que el Ministerio actúa de esta manera porque tiene la presión del PPCV?
Claramente sí, y se lo hemos comunicado y lo vamos a volver a comunicar. No se puede estar defendiendo en público que se está por un pacto educativo y después estar actuando en algunas ocasiones en función de presiones del Partido Popular valenciano. Porque es escandaloso. Le vamos a decir que esto no puede funcionar así porque no es manera.
Al margen de este tema, ¿cuál es el principal reto para este curso?
Consolidar todos los cambios que hemos ido introduciendo: ratio de alumnos por aula, agilizar las sustituciones de docentes, aulas de 2 años, becas de comedor o bono infantil, Xarxa Llibres… Este año se ha producido un incremento de 50.000 alumnos y se han consolidado las previsiones: el primer año iba a ser desastre y el tercer año entendíamos que ese crecimiento indica que se va asentando. También hay que consolidar los 4.000 profesores más que se han incrementado en dos años.
¿Da por superados los recortes y la plantilla que se perdió durante la crisis?
 Sí, hemos vuelto a las cifras de antes de los recortes. En los 4.000 profesores están contados los 2.873 del año pasado y en torno a los 1.200 que serán este año. Tenemos pendiente la Ley Integral Valenciana de Educación y el nuevo reglamento de organización y funcionamiento de los centros, que está vigente desde el año 1992. Ese reglamento de todos los centros de todas las etapas educativas lo haremos este año.
¿Qué se quiere cambiar con él?
Concretar una mayor autonomía de los centros en la organización y el funcionamiento.
El PP quiso que los directores pudiesen elegir a parte de la plantilla de sus centros. ¿Esta Conselleria es también partidaria?
Sí, somos partidarios de combinar una nueva orden de plantillas que regule las necesidades básicas de un centro y, a partir de ahí, el PAM (Plan de Actuación para la Mejora), que es nuestra apuesta de integración de todas las medida que se tienen que hacer en un centro. Un centro, además de dar las clases del currículo oficial, hace más cosas: refuerzos, desdobles… Todo eso es lo que, en función de los recursos que tengamos anualmente, será un profesorado añadido para el centro. Ese profesorado extra va a tener un perfil distinto en cada centro, pues según lo que se hagan tendrán unas necesidades u otras. Queremos analizar de qué manera los centros tienen capacidad para definir el perfil -eso seguro-, y luego ver el procedimiento de adjudicación. También con la idea de buscar mecanismos que faciliten una mayor estabilidad de las plantillas.
¿Es viable la demanda de los interinos de un acceso diferenciado?
El conseller y yo planteamos hace meses al Ministerio que de la oferta de plazas se viera cuáles podían ser de oferta directamente para los interinos. No se aceptó por parte de ninguna comunidad autónoma ni del Ministerio. El planteamiento era que somos un cuerpo estatal, por lo que no hay ninguna comunidad autónoma que pueda hacer un proceso diferente al resto.
¿Blindará finalmente el decreto de ESO y Bachillerato la Filosofía?
Sí. Dijimos que para el 2017-2018 queríamos que estuviera ya pero no lo hemos conseguido. Porque el tema no está en una asignatura, está en muchas. No vamos a hacer un decreto a trozos, uno para cada asignatura. No vamos a entrar en el currículo. Vamos a entrar únicamente, como se hizo con el de Primaria, en la estructura horaria y en algunos aspectos de organización general. En ESO ya dijimos que no vamos a introducir ninguna materia nueva, porque pensamos que sobran materias.
¿No se va a introducir Filosofía obligatoria en Secundaria?
No, en Bachillerato sí será obligatoria en el segundo curso, salvo en el Bachillerato artístico. Es la reivindicación básica de la Asamblea de Profesores de Filosofía. El tema de la ponderación, que es otra de las cuestiones que plantean, depende de las universidades y no de nosotros. Es lógico que sean ellas las que decidan qué materias ponderan más para ir a determinado tipo de carreras. Ese debate lo apoyamos, pero no es una decisión de la Conselleria. Y en la ESO, los alumnos tienen más asignaturas que años, por lo que no estamos para incrementar el número de materias. Lo que hay que ver es el currículo general de los cuatro años de ESO. Si pudiéramos, queremos que haya una parte de horas de libre disposición de los centros como en Primaria, es decir, que los centros tuvieran capacidad para tomar decisiones en ese terreno. La estructura general del currículo ya está garantizada por el decreto estatal.
¿Se va a hacer como en Primaria una recomendación a los centros para que dediquen esas horas a lenguas?
Sí, la idea es trabajar en recomendaciones a ese nivel. Por ejemplo, hay una de carácter general tanto para Primaria como Secundaria: fomentar proyectos interdisciplinares que engloben varias áreas del currículo. Está el debate sobre cómo conseguir que el currículo no esté tan parcelado y se trabaje más por proyectos y con un planteamiento más global. En Primaria hay más tradición porque ha habido menos profesores distintos. En Secundaria costará más. El horario actual no lo permite. Por eso, aunque no lo entendieron los profesores de Filosofía, el decreto no puede salir para una sola asignatura sino que tenemos que ver todo el conjunto. También teníamos previsto que la comunicación oral en inglés se pudiera hacer en Secundaria. Para eso hay que hacerle un espacio.
¿Para Religión se quieren cambios?
No está decidido a priori.
Los recortes que se han hecho en la red concertada, ¿son ya los definitivos o habrá más en los próximos años?
¿Qué se ha tocado en Infantil, Primaria y Secundaria obligatoria? Exclusivamente donde no había el número de alumnos establecido en la norma que estaba vigente, que no hemos hecho nosotros. Era aplicar la ratio media del municipio de la escuela pública -que para los concertados con demanda es mejor, en el sentido de que no contabilizas su ratio sino la media del municipio- menos dos. Si la ratio media es de 23 alumnos por aula, pones como requisito 21. Sólo hemos tocado esos conciertos. Para la educación postobligatoria teníamos una concepción diferente de los conciertos.
¿Puede decirse que en la práctica se suprimieron pocos conciertos en Bachillerato? Al menos respecto al planteamiento inicial que hizo esta Conselleria: no hay obligación de concertar ningún Bachillerato.
Claro, no hemos aplicado ni mucho menos el programa máximo. El programa máximo de unos, del gobierno del PP, con todo su derecho, fue concertar todos los bachilleratos, cosa que no ocurre en ningún otro punto de España. En el lado contrario, consideramos que no hay por qué garantizar ese concierto a todo el mundo y por tanto no se concierta ninguno.
¿Por qué no se ha llegado a hacer esto?
Porque nos creemos lo del pacto educativo de verdad. En este tema no nos vamos a convencer unos a otros, hay que buscar un punto de equilibrio. Llevo años diciéndolo. ¿Cuando gobierne uno lo suprimimos todo y cuando gobierne otro lo concertamos todo? Siempre he defendido un punto de equilibrio, y además muy compensado hacia una parte. Al final la supresión del concierto se quedó en 27 unidades de una etapa no obligatoria. Que a esos 27 no les consuela, normal. El resto se ha renovado por cuatro años. Solo se retocarán, como se hace cada año en toda España, en función del número de alumnos que se tenga. Cualquier centro que cumpla mantendrá el concierto. De hecho, este año va a haber más profesores de la concertada que el año pasado. Porque hemos incrementado las horas que se han dado a los centros para compensatoria y para el PAM. A pesar de la reducción de esas 27 unidades, va a haber más profesores de la concertada que el año pasado. Mínimo un centenar. Por tanto, la Conselleria de Educación va a dar más dinero a la concertada que el año pasado.
¿No es eso una renuncia política?
Puede que para algunos, porque para mí desde luego no. El planteamiento no es reducir la concertada. El planteamiento es que todos los centros que pagamos entre todos tengan las mismas obligaciones y los mismos derechos. Hay centros a los que hemos dado un montón de horas de compensatoria porque tienen un alumnado que requiere ese tipo de ayuda. El esquema no puede ser que eso se lo doy porque es público y si no, no. Había centros concertados que estaban recibiendo una dotación de profesorado inferior a la que necesitaban.
¿Hay suficiente dinero para eliminar todos los barracones en esta legislatura tal y como se prometió?
El problema no es de dinero, sino de trámites. Los trámites del proceso de licitación, de elaboración del proyecto… es imposible. ¿Vamos a conseguir acabar con todos los centros que están íntegramente en barracones o que requieren una actuación integral? Sigo pensando que, en esta legislatura, sí. Los centros totalmente en barracones estarán acabados o se verá que están acabándose. Lo que no vamos a acabar es con la segunda lista, en la que están los colegios que tienen algún barracón. Eso es imposible. Alguno sí que es fácil que se pueda acabar, pero no me atrevo a decir una cifra.
Al final, ¿qué paraliza o dificulta más la actuación de la Conselleria de Educación? ¿La judicialización de muchos temas educativos, el bloqueo político al que le pueda someter el Ministerio de Educación o la burocracia?
La burocracia.
Nombre: NOA DE LA TORRE
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