¡Crea geniales infografías con Easel.ly!

Las infografías son una sencilla forma de simplificar una gran cantidad de información, y hacer más fácil su comprensión y aprendizaje. Es por ello que cada vez se están utilizando más y más en la comunidad educativa. ¿Quieres saber por qué?

Easel.ly |Tiching

En la actualidad, estamos rodeados de información. Lo realmente necesario a día de hoy es saber escoger entre todos los datos los que realmente nos interesan, para finalmente organizarlos y compartirlos de forma clara y eficaz.

Aunque no son nada nuevo, las infografías están ganando cada vez más popularidad como recurso educativo debido a su capacidad para simplificar y hacer más atractiva la información. Con tan sólo un vistazo, nos permiten entender los datos de una manera visual, interpretando la relación entre ellos y haciendo más fácil la construcción de un conocimiento global.

¿Cómo utilizo Easel.ly?

Esta herramienta online gratuita permite que ya no sean necesarios grandes conocimientos en diseño gráfico para crear tus propias infografías. Esta web contiene miles de plantillas y objetos que el usuario puede modificar y adaptar, además de poder subir y hacer uso de sus diseños propios. Aprender a utilizarla te costará tan solo unos pocos pasos:

  1. Accede a la página web de Easel.ly.
  2. Date de alta como usuario, solo necesitarás una dirección de correo electrónico y una contraseña.
  3. Empieza tu diseño desde cero o elige una plantilla. ¡Encontrarás para todos los usos y estilos!
  4. Puedes editar los colores y la tipografía, pero también las formas y objetos. Modifica el tamaño, el color, la posición, la opacidad…
  5. Al acabar, puedes descargar tu infografía en PDF o en otros formatos de imagen, como .jpg o .png.

Las ventajas de utilizar infografías en nuestras clases son muchas. Desde su gran atractivo, que puede despertar la curiosidad y motivación de los estudiantes; a su gran versatilidad, ya que pueden utilizarse para cualquier asignatura. No podemos olvidarnos además de su gran potencial para contribuir a la eliminación de barreras y a trabajar la diversidad funcional, permitiendo acercar la información a los alumnos con discapacidad visual o intelectual leve.

Además, uno de los potenciales usos más interesantes de esta herramienta es que sean los propios alumnos los que creen sus propias infografías después de una lectura comprensiva de la materia. De esta forma, deben familiarizarse y entender correctamente los datos para poder ordenarlos, además de crear un potente recurso que les facilitará el repaso de los contenidos más adelante.

Y tú, ¿te animas a crear tus propias infografías educativas? ¡Compártelas después en Tiching para que el resto de la comunidad educativa pueda utilizarlas también!

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ORIENTACIONES PARA LA ONICOFAGIA infantil (COMERSE LAS UÑAS)

Se calcula que aproximadamente entre el 40 y el 45 por ciento de los menores de edad se muerden las uñas; la mayoría superan esta costumbre con la edad, pero un 10 por ciento continúa mordiéndoselas de adulto. Este hábito puede estar relacionado con varias causas, por eso, para tratarlo adecuadamente, lo primero es saber qué lo provoca.

¿Por qué se muerde las uñas?

La onicofagia, como se conoce profesionalmente a esta manía, es un hábito nervioso igual que lo son chuparse el pulgar, meterse el dedo en la nariz o enroscarse el pelo. Se trata de un hábito que la persona realiza de manera inconsciente, de ahí la dificultad que los padres observan para que sus hijos dejen de morderse las uñas, incluso cuando el niño se muestra colaborador. Pero si conseguimos definir la causa, será mucho más fácil eliminar el hábito.

Para ello, es necesario observar en qué situaciones se muerde las uñas. Lo más probable será que:

  • Se trate de una manera de focalizar la ansiedad. Por eso, también es importante saber si el niño tiende a sentirse angustiado o está pasando por una etapa estresante para él –exámenes, el nacimiento de un hermano, problemas familiares–. Ayuda a tu hijo a superar esa ansiedad, bien aceptando positivamente la nueva situación, o bien fortaleciendo su autoestima cuando la angustia se deba a timidez o vergüenza. Las técnicas de relajación pueden ser beneficiosas para disminuir el estrés.
  • Es una manía asociada a una actividad concreta. Por ejemplo, mientras ve la televisión; con el tiempo termina produciéndose una asociación que hace que siempre que vea la televisión automáticamente se muerda las uñas. Lo mejor, en este caso, es que el niño sea consciente de aquellos momentos en que se muerde las uñas y aplique una conducta incompatible siempre que esté en esa situación. Por ejemplo, manipular algún pequeño objeto o entrelazar los dedos de las manos.
  • Imita a alguno de sus padres. Hay que tratar de no realizar esta conducta delante del niño, especialmente cuando es muy pequeño. No obstante, como se trata de un acto inconsciente y tu hijo te verá más de una vez, es bueno explicarle que aunque tú lo hagas, se trata de un mal hábito que también te gustaría corregir.

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ORIENTACIONES PARA LA ONICOFAGIA infantil (COMERSE LAS UÑAS)

Otras posibles actuaciones a realizar, según explican los psicólogos  infantiles Rocío Ramos-Paul y Luis Torres en su manual Niños: Instrucciones de uso, serían las siguientes:

—Explicarle al niño las ventajas de tener las uñas bien cuidadas: «No salen padrastros que luego duelen, ni se deforman los dedos, tus manos tienen una apariencia cuidada y aseada, etc.».

—Proporcionarle información de los riesgos que acarrea esta manía: «Las uñas son algo que está expuesto todo el día a la suciedad de lo que tocamos, y morderla puede producir infecciones».

—Buscar la motivación del niño porque, si él no quiere hacerlo, será difícil que lo consigamos. Está comprobado que el índice de éxito en la disminución o desaparición de esta manía depende en un alto porcentaje de que el niño quiera abandonarla. Esta teoría se repite en la obra de Spock, donde se dice que los niños en edad escolar suelen querer dejar el hábito cuando perciben la desaprobación de sus iguales, y que se puede reforzar esta motivación positiva haciendo sugerencias, pero «es mejor que deje a su hijo al mando de la “campaña” contra las uñas mordidas».

—Pedirle que se deje crecer la uña. Una vez conseguido y después de premiar su esfuerzo, intentarlo con dos y así sucesivamente hasta llegar a las diez.

—Identificar con él los momentos en que tiende a morderse las uñas y proporcionarle un método para mantenerlas a salvo, por ejemplo, poner tiritas en las uñas, untarlas con alguna sustancia… etc. Aunque según matiza la guía Tu hijo, «la aplicación de líquidos como el acíbar en las uñas puede funcionar, pero solo si es el niño quien lo pide para acordarse de que no tiene que mordérselas. Si se le pone en contra de su voluntad, el niño pensará que está siendo castigado, lo cual solo será otro motivo de tensión para él y, en tal caso, es posible que el hábito se prolongue».

—En ningún caso utilizar el acoso o castigo, insiste Spock. «Esto no suele disuadir de comerse las uñas a quienes lo hacen más de medio minuto, puesto que rara vez son conscientes de que lo están haciendo. A la larga —prosigue este autor—, tal vez incrementen la tensión y los animen a creer que el que ellos se muerdan las uñas es un problema de sus padres, no suyo».

Fuente: Orientación Andújar.

5 consejos para trabajar la dislexia en casa.

La dislexia es un trastorno del aprendizaje que se manifiesta con una dificultad para leer y para comprender lo que se lee. Esto no está relacionado con problemas en la inteligencia, sino con la forma de procesar las letras y las palabras.

Cuando un niño tiene dislexia presenta dificultades para leer de forma fluida, para descodificar las letras que está viendo y para comprender palabras o frases, lo que le dificulta en muchos casos seguir el ritmo de la clase porque leen mucho más despacio que sus compañeros. La dislexia puede tratarse mejorando la habilidad para leer y la comprensión lectora del niño. Para conseguir este objetivo, el niño debe trabajar de forma constante, no solo en el aula sino en casa y debe recibir el apoyo de sus padres para realizar actividades que le permitan progresar y mantenerse motivado.

Ayudar al niño disléxico desde casa.

Como padres, podemos ayudar a tratar la dislexia siguiendo estos consejos:

1. Detectar cuál es la dificultad concreta del niño.

La dislexia no se manifiesta del mismo modo en todos los niños. No solo existen distintos tipos de dislexia, sino que la intensidad en la que se manifiesta varía en cada persona. Por eso es importante que, si se detectan indicios que puedan indicar que el niño padece este trastorno, se busque ayuda profesional cuanto antes para determinar si el niño padece dislexia, de qué tipo y en qué grado.

A partir del diagnóstico será más fácil comenzar a trabajar para que el niño mejore, gracias a una serie de actividades diseñadas específicamente para tratar las áreas en las que el niño muestra más dificultades, tanto en el aula como en casa.

2. Trabajar junto a él en actividades específicas para su dificultad.

Cuando se ha determinado cuál es la dificultad concreta del niño y en qué grado le afecta, se prepararán una serie de actividades sobre las que el niño deberá trabajar en el aula, pero también se deberá reforzar todo lo aprendido en clases desde casa.

Los padres deben sentarse con el niño y ayudarlo a realizar tareas de lectura y comprensión. Algunos ejemplos de actividades que se pueden realizar en casa son:

  • Lectura conjunta de libros que sean de interés para el niño: se debe insistir en que el niño se concentre en las palabras y en que se tome el tiempo que necesite para entender aquello que está leyendo. Si es un tema que interese al niño mucho mejor, pues será más fácil que disfrute.de la lectura.
  • Lectura en voz alta para que el niño detecte errores: se puede elegir una lista de palabras cuya dificultad variará en función del nivel del niño. Se le pide al niño que lea las palabras y luego se las leemos en voz alta avisándole que debe detectar cuáles son las palabras que no decimos correctamente. De esta forma lo ayudamos a concentrarse en la correspondencia entre sonidos y letras.
  • Lectura de sílabas complejas: otro ejercicio bueno para mejorar la destreza lectora es la lectura de sílabas complejas, de tres o cuatro letras. El niño deberá leer en silencio una lista de sílabas y luego hacerlo en voz alta. Podemos resaltar aquellas sílabas que ha leído bien para que, a medida que mejore, pueda ver sus avances y se mantenga motivado. A medida que avance las sílabas se pueden sustituir por palabras y frases.

3. Utilizar el juego como herramienta de trabajo.

Una de las mejores formas de trabajar con los niños es a través del juego. En el caso de la dislexia, utilizar juegos con letras y palabras es una forma divertida de que el niño realice actividades de refuerzo sin que lo perciba como tareas extra.

El juego es además una forma de reforzar el vínculo con los hijos. Algunos de los juegos que se pueden realizar junto a él son las sopas de letras, juegos de formar palabras como el Scrabble o el Boggle, o también se puede jugar al ahorcado, empezando con palabras sencillas y aumentando la dificultad a medida que el niño hace avances.

4. No presionar en exceso al niño.

Aunque el trabajo constante es necesario para mejorar la habilidad con la lectura, es importante no presionar de más al niño. Para él ya es difícil el esfuerzo constante que tiene que realizar en todas sus tareas de lectura, por lo que se le debe apoyar, pero también se debe dejar espacio al niño para que si se siente cansado, pueda tomar un descanso.

5. Mantener la motivación.

En muchos casos los niños con dislexia se sienten como menos capaces que sus compañeros de clases a causa de su dificultad con la lectura. Sin embargo es muy importante recalcar que estas dificultades no están asociadas a la inteligencia y que el niño es igual de capaz que los demás niños.

Los padres deben esforzarse por mantener la motivación del niño y por evitar que se sienta mal al encontrarse con las dificultades propias de la dislexia. Se deben encontrar actividades en las que los niños destaquen, como los deportes o alguna actividad artística, en la que el niño pueda expresarse cómodamente y con la que se sienta a gusto.

Ver un progreso favorable en estas actividades puede ayudar al niño a sentirse motivado. De este modo será más fácil que se esfuerce más con la lectura y la comprensión lectora, porque verá que el trabajo constante le trae recompensas.

Para trabajar la dislexia en casa lo más importante es ser pacientes, seguir las recomendaciones del pedagogo que nos asesore e involucrarse en las actividades que realiza el niño. El apoyo de los padres es clave para conseguir que la dislexia no sea un problema a largo plazo para los hijos.

Artículo escrito por María José Madarnás, editora de Maternidad Fácil.Fuente: http://faros.hsjdbcn.org/

Estimado Sr. Cárdenas:

 

Le escribo esta carta desde el respeto profundo hacia su profesión.

Me puedo imaginar lo difícil que es hablar durante horas cada día frente a miles de personas y hacerlo en directo. Las contadas ocasiones en las que he salido de mi consulta y me he enfrentado a una cámara de televisión para hacer lo que hace usted cada día en la radio, han sido para mí un verdadero reto. Un reto básicamente por sentir el enorme peso de la responsabilidad al saber que millones de personas me van a escuchar. En apenas unos minutos quiero transmitir un mensaje claro, directo y veraz a los oyentes y esto, con los nervios del directo, las cámaras y las decenas de personas que hay en el plató, sé que es muy difícil.

Pero aquí cada uno debemos asumir nuestra responsabilidad en nuestro trabajo y la de usted como periodista y comunicador es ser fiel a la verdad.

Ayer por la mañana vi a más de una veintena de niños en la consulta con problemas de todo tipo que ahora mismo no vienen al caso. A la última familia que entró les conozco desde hace años, confían en mí plenamente y es un verdadero placer verles de tanto en tanto en mi consulta.  Ayer venían para hacer la revisión rutinaria de salud. Aún con toda la información que les he ido dando a lo largo de todos estos años y de la confianza que han depositado en mí, al terminar la visita el padre me dijo:

  • Lucía, tengo dudas con respecto a una vacuna. Se oyen tantas cosas…

Y me lo dijo titubeando, bajando el tono de voz, con mirada esquiva y casi con miedo.

En ese momento dejé de escribir en el ordenador, le miré fijamente y con una sonrisa sincera, le dije:

  • Bien, vamos a intentar resolver tus dudas. Dime qué te preocupa.

Durante los siguientes 30 minutos contesté a todas y cada una de sus preguntas aportando información científica y contrastada, avalada y demostrada. Hablamos largo y tendido de todo aquello que a él le preocupaba y le di las gracias por haber compartido sus miedos conmigo y no con Google o con el vecino.

  • Gracias Lucía, me has dicho todo lo que necesitaba saber. Ahora ya no tengo ninguna duda.- me dijo sonriendo, ya más relajado y echándose hacia atrás en la silla.

Terminamos la consulta hablando de nuestros hijos, del verano y dándonos un abrazo. Ayer salí más tarde de lo habitual del trabajo, no pasa nada, la ocasión lo merecía. De hecho, salí contenta y orgullosa por lo que había conseguido. Sí, muy contenta.

Pero antes de coger el coche,  entré en twitter y de pronto me encuentro con sus desafortunadas declaraciones.

Sr. Cárdenas tras escuchar el podcast el alma se me cayó a los pies. Leo y escucho detenidamente sus declaraciones en la radio sembrando la duda sobre las vacunas y el autismo, hablando de epidemia de autismo y de metales pesados y de verdad que de pronto me vi, desde mi consulta, luchando contra Goliat.

Mire Sr. Cárdenas, podría contarle el inmenso trabajo y esfuerzo que supone convencer a unos padres con un hijo que padece un Trastorno del Espectro Autista que su patología nada tiene que ver con las vacunas; podría contarle el desgaste que nos supone a los miles de profesionales de la salud y científicos de este país, luchar contra los bulos y la desinformación, podría contarle incluso lo que supone ver morir a un niño (y a dos y a tres….) en apenas 24 horas por una sepsis meningocócica fulminante sin que puedas hacer nada porque la bacteria lo devora vivo delante de tus narices, podría compartir con usted la impotencia de decirle a unos padres que su hijo se ha muerto por varicela, sí, por varicela esa enfermedad que todos hemos pasado y que “nunca pasa nada”, dejémoslo en casi nunca; podría contarle también el devastador brote de sarampión que estamos sufriendo en Europa con miles de niños afectados, la mayoría de ellos no vacunados y las docenas de muertes que ya van registradas en Rumanía, Italia y en nuestro país vecino, Portugal… Podría hablarle incluso de lo que a mí personalmente me supuso tener una meningitis que casi acaba con mi vida y con la de mis padres al ver impotentes que su hija se moría… Podría contarle tantas y tantas cosas de enfermedades hoy en día prevenibles gracias a las vacunas; pero no lo voy a hacer por no extenderme. Sólo le voy a decir tres cosas.

  1. Las vacunas no causan autismo. Este bulo nació en el año 1998 del Sr. Wakefield, médico corrupto al que el Colegio General Médico Británico le retiró la licencia de médico acusándole de actuar de forma deshonesta e irresponsable, reconociendo que las conclusiones y los métodos del médico británico eran falsos. Los pacientes seleccionados en su estudio pertenecían a familias vinculadas al movimiento antivacunas. Y para más datos, la generosa financiación provenía de un bufete de abogados que pretendía demandar posteriormente a las farmacéuticas fabricantes de la vacuna. Fue el mayor escándalo médico de la historia británica. En los años posteriores se han publicado cientos de estudios científicos con decenas de miles de niños estudiados y en ningún caso se observó tal asociación. El daño estaba hecho y miles de familias optaron por no vacunar causando la muerte por sarampión de un gran número de niños en todo el mundo. Desgraciadamente hay decisiones que te pueden costar la vida y lo que es peor, la de tus hijos.
  2. No hay ninguna epidemia de autismo, para ser más exactos, de trastorno del espectro autista. Se diagnostican más casos ahora porque hasta hace unos años ni siquiera estaba contemplado en el DSM (Diagnostics and Statistics Manual of Mental Disorders). Fue en el año 1980 cuando se empezó a hablar de autismo, hasta la fecha a estos niños se les trataba como una variante de la esquizofrenia (terrible ¿verdad?). Ya en 1987 se desterró el término de autismo y se sustituyó por “trastorno autista” y desde entonces los términos y variantes diagnósticas, han ido evolucionando hasta el día de hoy. Ahora se diagnostican más casos porque los profesionales estamos formados en ello, porque estamos atentos, también los maestros y profesores; porque el trastorno del espectro autista tiene unos criterios claros que te llevan al diagnóstico, porque afortunadamente desde los 18 meses los pediatras estamos en alerta y porque forma parte de nuestro trabajo el identificar problemas en el neurodesarrollo, cosa que no ocurría hace 20 años.
  3. Las vacunas son seguras, no contienen mercurio, son efectivas y salvan cada año millones de vidas en el mundo. Las vacunas suponen el mayor avance de la medicina en los últimos años y sembrar la duda con informaciones desfasadas, equivocadas y falsas, es una temeridad.

Y ya para despedirme, ahora le voy a hablar desde mi sentir: leer estos comentarios es frustrante y agotador para todos los que desde nuestro pequeño, pequeñísimo mundo luchamos cada día contra los bulos, creencias y pseudociencias. Con que una sola familia haya dudado o haya decidido no vacunar a sus hijos tras escucharle ayer en la radio, ya habremos fracasado todos. Estoy en contra de cualquier tipo de linchamiento, y entiéndame que esta carta no pretende serlo pero me resulta irresponsable y temerario hablar frente a un medio de comunicación sin tener un conocimiento profundo del tema y desde aquí le ofrezco toda mi buena voluntad para darle fuentes fiables en las que documentarse antes de abrir un debate tan serio como el de las vacunas.

Hablamos de vidas y de muertes…

Un saludo cordial,

Dra. Lucía Galán Bertrand. Pediatra y escritora.

 

Assignatures, fins quan?

Diverses experiències i innovacions pedagògiques, que darrerament estan proliferant en el nostre entorn, posen l’èmfasi en el necessari replantejament de les pràctiques organitzatives i metodològiques tradicionals dels processos d’ensenyament i aprenentatge. Així, algunes proposen modificacions en l’estructura de l’aula, en la seva concepció com a espai d’aprenentatge bàsicament transmissor, i propugnen espais més polivalents on diferents estudiants puguin alternar diverses fórmules d’organitzar-se per aprendre, a nivell individual, en parella, en grup reduït, en grups grans, etc. Llavors les aules s’amplien, els horaris es flexibilitzen i el rol docent varia substancialment, moltes vegades, amb el suport de la tecnologia.

Molts d’aquests canvis estan transformant profundament les concepcions tradicionals de la tasca docent i, sobretot, de l’aprenentatge de l’alumne, atès que es prioritza molt més la seva participació activa en els processos que l’han de conduir a construir les competències que societats en transformació li requeriran. En aquest procés, l’aprenentatge entre iguals i les modalitats cooperatives i col·laboratives s’obren pas al costat d’una atenció més atenta, i personalitzada, de les necessitats educatives específiques de cada alumne.

Tanmateix, a l’anar avançant en tots aquests fronts una realitat s’interposa sempre des de la seva rigidesa, posant límits a molts dels plantejaments innovadors anteriors. No es poden flexibilitzar els rols docents i discents, els criteris organitzatius d’agrupament de l’alumnat, dels espais i els temps didàctics, etc. si, al mateix temps, no es pot modificar el currículum, és a dir, les disciplines i assignatures en què, secularment, està dividit el coneixement. Té sentit que haguem de mantenir, de manera immutable i generalista, aquest currículum organitzat en paquets i encarnat per les tradicionals matèries i assignatures?

Cada vegada pren més força la idea que l’aprenentatge ha de ser competencial, és a dir, integrador i holístic, per tal de garantir una millor comprensió del món i del coneixement. Tot i així, l’escola s’obstina a mantenir la tradicional divisió rígida d’aquest coneixement. Això, al seu torn, condiciona la tipologia del professorat, per tant la seva formació inicial i permanent, els horaris, els agrupaments de l’alumnat i, en conseqüència, la manera d’organitzar els centres, tot impedint que s’aconsegueixin millors aprenentatges per a tot tipus d’alumnat. Quan trigarem a reformar a fons l’actual model de transmissió del coneixement, parcel·lat, acontextual i poc funcional, que encarna el manteniment de les actuals assignatures i especialitats, com a compartiments estancs, i com a excusa per evitar una professionalització docent més oberta i interdisciplinària?

 

Enric Roca i Casas

ENRIC ROCA CASAS DIRECTOR D’EDU21 I PROFESSOR D’EDUCACIÓ A LA UAB

PERCEPCIÓN VISUAL.

Esta tarea es ideal para trabajar la percepción visual, copia de modelos, y atención. Es una sencilla tarea pensada para ser plastificada y recortada. Se obtienen así 4 modelos de actividades. Ideal para trabajar la y como tareas de en el aula.

Ofrece un modelo a cada alumno y te sorprenderás de algunos resultados. Ideales para educación infantil.

Fuente: