¿Qué podemos hacer para evitar la agresividad en nuestros hijos?

Los tres primeros años de vida son cruciales. Los límites, durante esta etapa son de vital importancia. Es durante este período que los pequeños aprenden ciertas pautas de conducta y comienza el momento de interiorizar ciertos comportamientos y maneras de funcionar. Es muy importante estar atentos a los síntomas tempranos y no dejar de ejercer la autoridad. Podemos decir que los pequeños empiezan a:

  • Tener conciencia de las cosas, de las consecuencias de sus actos y tener sentimiento de culpa.
  • Conocer y saber qué es la empatía (ayudar a los demás y ponerse en su lugar).
  • Tolerancia a la frustración (entender el NO, y comprender que a veces, las cosas no son como ellos quieren).

Nos podemos encontrar con límites familiares (los que nos inculca nuestra familia y nuestros padres) y sociales (los que la sociedad y los demás nos marcan). Podríamos decir también que, antes de juzgar y de actuar según de qué manera, sería importante ver, detectar y actuar en función de si las conductas agresivas de los niños vienen por una carencia educativa, o bien por rasgos de personalidad psicopática (a menudo por una fuerte inestabilidad emocional, falta de conciencia, falta de empatía y ausencia de culpa).

También son de vital importancia los factores como la edad y el contexto donde pasan los eventos. No hay que olvidar que el comportamiento agresivo en los niños forma parte del desarrollo normal; todavía están desarrollando el lenguaje, a veces quieren ser “independientes” y les cuesta controlar los impulsos. Por lo tanto, durante esta edad puede llegar a ser bastante normal que se manifieste algún tipo de agresividad.

También, hacia los 11-12 años (en la pre-adolescencia) es probable que vuelva a reaparecer con fuerza esta agresividad. Nos ayudará tener presente y entender este comportamiento como una parte necesaria del crecimiento, y una parte fundamental del proceso de socialización. No obstante, es importante actuar y no dejar pasar ciertos comportamientos inadecuados. A menudo encontramos niños que han adquirido un “poder” especial, que les otorga la potestad de “pegar” a todo aquel que se le pone por delante.

La educación emocional y la disciplina positiva nos pueden dar herramientas para actuar con firmeza y autoridad, a la vez que con afecto y empatía.

¿Qué podemos hacer para evitar la agresividad en nuestro hijo?

  • Es importante actuar rápidamente. Cuando haga una conducta inadecuada, como pegar, estirar el pelo, morder, etc. le tenemos que hacer saber que aquello no es correcto; que ha “herido” a otra persona, y que tenemos que procurar que no se vuelva a repetir.
  • Hay que enseñarle las consecuencias de sus actos (“si pegas, te portas mal y haces daño, no tendrás ciertos privilegios.”).
  • Procuraremos e intentaremos no ponernos nerviosos (mantener la calma) y no gritar, pero que vea que esa actuación no nos ha gustado y no estamos de acuerdo con lo que ha hecho.
  • Es muy importante ser constantes y no caer en el abandono. Ayuda mucho actuar y responder de la misma manera; y en situaciones en público no debemos dejar que nos gane la vergüenza. Al fin y al cabo, si estamos trabajando ciertos aspectos, debemos ser coherentes y ellos tienen que ver que aquello está mal hecho esté donde esté; porque si ve debilidades, se aprovechará.
  • Vale la pena enseñar alternativas. Se le puede decir que entendemos que se haya enfadado, pero que no lo tiene que demostrar de esta manera.
  • Hay que enseñarle a pedir disculpas y perdón. Es importante que entienda que si ha hecho daño o ha herido a alguien, tiene que pedir disculpas, y que no se debe lastimar a las personas. De la misma manera; si tiene un buen comportamiento, está bien, elogiarlo y alabarlo.
  • Hay que prestar atención a los programas de televisión, videojuegos y otras pantallas. En nuestras manos está elegir el contenido de aquello que miran. A menudo, son dibujos violentos, con amenazas, puñetazos, empujones, etc. Una buena opción puede ser mirar con ellos la televisión de forma educativa, y no dejarlos “aparcados” allí; si no, corremos el riesgo de que se creen su “submundo” y se aíslen del resto.

Otro de los aspectos que resulta de mucha importancia y que hay que empezar a trabajar desde pequeños, es el autocontrol hacia ellos mismos y los demás. Su impulsividad a veces les lleva a realizar actos poco correctos o muy espontáneos. Somos los adultos los que tenemos que encontrar el equilibrio para tolerar o no según qué comportamientos según nuestro criterio. No habrá que olvidar tampoco que debemos dar ejemplo con nuestros actos; somos el espejo donde ellos se miran y somos responsables de nuestros propios actos.

Del mismo modo, cuando antes se empieza a trabajar la autonomía y la responsabilidad, mucho mejor funcionan las cosas después. Es muy importante el vínculo y el respeto que se establece durante los primeros años. Cuando hablamos de responsabilidad, nos referimos a responsabilidad consigo mismo, los demás y los diferentes contextos familiar, escolar y social.

Artículo escrito por:

Laia Delriu. Psicóloga infantil; directora de Dintell, Centre Infantil, Children’s Center, Centre Pour Enfants.

Completo taller de problemas de matemáticas para Primaria.

La resolución de problemas debe trabajarse de forma activa, como fruto de variadas reflexiones sobre los contenidos conceptuales y procedimentales que se poseen, para retomar en cada momento aquello que puede ser útil. Los problemas matemáticos son las actividades más complejas que se les proponen a los/as alumnos/as en este área, debemos enseñar a resolverlos.

Es necesario que les demos un tratamiento adecuado, analizando estrategias y técnicas de resolución, “verbalizando” el pensamiento y contrastándolo con el de otras personas. Debemos enseñarles procesos de resolución a través de buenos modelos, con ejemplos adecuados, dedicar un espacio en el horario escolar y conseguir un clima propicio en el aula que favorezca la adquisición de las correspondientes destrezas y hábitos. Es cierto que cada problema tiene unas peculiaridades concretas, sin embargo hay un proceso común a la mayor parte de ellos que es el método de resolución y en la enseñanza del mismo es precisamente donde debemos insistir.

La escuela es el lugar donde los/as alumnos/as deben aprender a resolver problemas y, si no dedicamos a ello el tiempo que la actividad requiere, difícilmente se logrará en años posteriores. Como Polya dijo: “la resolución de problemas es un arte práctico, como nadar o tocar el piano. De la misma forma que es necesario introducirse en el agua para aprender a nadar, para aprender a resolver problemas, los alumnos han de invertir mucho tiempo enfrentándose a ellos”. Poco a poco irán interiorizando estrategias y sugerencias de aplicación, en la medida en que las utilizan para resolver diferentes situaciones.

CONTENIDOS DEL TALLER DE PROBLEMAS

DESCARGATE EL TALLER EN PDF

taller de problemas en pdf

MATERIALES COMPLEMENTARIOS

Entrenamiento en autoinstrucciones de problemas primaria 1Entrenamiento en autoinstrucciones de problemas primariaEntrenamiento en autoinstrucciones de problemas primariaEntrenamiento en autoinstrucciones de problemas primariaEntrenamiento en autoinstrucciones de problemas primariaEntrenamiento en autoinstrucciones de problemas primariaEntrenamiento en autoinstrucciones de problemas primariaEntrenamiento en autoinstrucciones de problemas primariaEntrenamiento en autoinstrucciones de problemas primaria

DESCARGATE LOS MATERIALES

Entrenamiento en autoinstrucciones para la resolucion de problemas

Entrenamiento en autoinstrucciones para resolver problemas en catalan

Entrenamiento en autoinstrucciones para resolver problemas en galego

Entrenamiento en autoinstrucciones para resolver problemas en valenciano

Entrenamiento en autoinstrucciones para resolver problemas EUSKERA corregido

 

Consejos para educar al hijo único.

El hijo único : Muchas son las familias que por muy diversas causas, a veces por elección, otras sin elegirlo, sólo tienen un hijo o hija. Para estas familias son muchos los interrogantes, ¿Cómo afecta al niño/a crecer sin hermanos? ¿Es beneficioso para él o ella recibir tanta atención? ¿O tal vez sea perjudicial ser el centro de atención de la familia?

Las familias que tienen un único hijo, a menudo tienen temor de malcriar a su hijo, de que éste pueda convertirse en un egocéntrico o un tirano, etc. Pero veamos qué hay de cierto en todos estos mitos y creencias sobre el hijo único y cómo podemos potenciar un desarrollo sano.

El hijo único y la familia.

Los hijos únicos, al igual que el resto de los niños y niñas, tienen que completar un largo proceso de desarrollo, maduración y aprendizaje. Cada familia es única, y cada hijo único tendrá unas experiencias y una evolución que pueden ser beneficiosas o perjudiciales para él o ella.

Aunque serán muchos y muy dispares los casos de familias con hijos únicos, todas ellas tienen en común que los afectos, estilos de crianza (ya sean positivos o negativos), atenciones, o ausencia de los mismos etc. se volcarán en un solo individuo.

Esa es la única diferencia con otras familias. Por lo que, estas influencias podrían intensificarse al recaer y estar dirigidas solo hacía una persona. Pero no tiene porqué ocurrir, y tampoco tienen porque ser influencias estrictamente negativas o perjudiciales para el niño/a.

 

 

Lo positivo y lo negativo de ser el hijo único

Ser hijo único puede tener aspectos negativos y positivos, veamos esto más a fondo.

  • Toda la atención de los padres recae sobre el hijo único. La consecuencia negativa será creerse merecedor de dicha atención y la posibilidad de convertirse en un déspota que demanda la atención como derecho. Lo positivo es que puede percibir seguridad en las atenciones de sus padres y por lo tanto desarrolla un estilo de apego seguro.
  • Los padres que solo tienen un hijo, corren el riesgo de ejercer sobreprotección. La protección del niño es positiva, pero la sobreprotección siempre tiene consecuencias negativas: falta de seguridad en sí mismo, falta de autonomía y responsabilidad, dificultad para tomar decisiones o hacer ciertas cosas por si mismo.
  • El hijo único tiene todas las expectativas de los padres puestas en él, también sus miedos y posibles equivocaciones, no podrá compartir estas experiencias con un igual. Lo positivo, es que los hijos únicos perciben más apoyo para lograr sus metas, peor lo negativo es que pueden experimentar las frustraciones de los padres al interpretar que no cumplen con las expectativas, pueden sentirse presionados, y esto dañaría su autoestima.
  • El hijo único a menudo, recibe las atenciones (regalos, gestos de cariño, etc.) de todos los miembros de la familia, no solo de los padres, con lo que puede desarrollar una tendencia a creerse merecedor de tal atención en cualquier contexto o situación.

Consejos para educar al hijo único

Ser el hijo único puede tener sus peligros, pero también sus beneficios. En cualquier caso, dependerá de las pautas educativas recibidas.

  • Educa con afectos, pero también con límites. Es importante aplicar un clima afectivo sano, pero también una disciplina positiva.
  • Procura que no sea el centro de atención. Para ello puedes repartir la atención entre los demás miembros de la familia (aunque sean adultos), e incluso, dejar momentos para el papá y la mamá en pareja.
  • Aunque no tenga hermanos, siempre puede interaccionar con más niños o niñas. Procura hacer reuniones con amigos que tengan niños, con familiares, compañeros, etc. Se trata de que el niño aprenda a compartir su espacio con otros niños y no ser el único niño entre adultos.
  • Evita la sobreprotección. A veces esto puede ser complicado y más cuando sabemos que pueden equivocarse, pero lo mejor para su desarrollo sano es dejar que se equivoquen.

Fuente:

  • Celia Rodríguez Ruiz
  • Psicóloga y Pedagoga
  • @educa_aprende

Dominicanos y mexicanos: Los alumnos más felices del mundo.

¿Quiénes son los estudiantes más felices del mundo?

De acuerdo con un nuevo estudio, los estudiantes más felices del mundo son adolescentes de República Dominicana y México. Estos hallazgos forman parte de un estudio realizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OECD). Aunque el Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes o Informe PISA es más conocido por sus datos sobre los resultados académicos de cada país, PISA analizó por primera vez la satisfacción y felicidad de los estudiantes, sus relaciones con sus compañeros, maestros y padres y cómo pasan su tiempo fuera de la escuela.

El informe sobre el bienestar de los estudiantes, Students’ Well-Being: PISA 2015 Results, encontró que los adolescentes que se sienten parte de su comunidad escolar y disfrutan de buenas relaciones con sus padres y profesores tienen más probabilidades de desempeñarse mejor académicamente y ser más felices en la vida. El informe define bienestar como “aquellas cualidades psicológicas, cognitivas, sociales y físicas que los estudiantes necesitan para vivir una vida feliz y satisfactoria”.

Para realizar este informe PISA encuestó a 540,000 alumnos de quince años de 72 países para calificar sus vidas en una escala del 0 a 10, donde 0 indicaba la peor vida posible y 10 la mejor. En general, PISA encontró que la mayoría están relativamente satisfechos con su vida, el promedio fue de 7.3, pero los estudiantes de República Dominicana, México, Costa Rica, Colombia, Lituania, Islandia y Finlandia se sitúan entre los más felices.

Los países se clasifican en orden descendente de acuerdo al porcentaje de estudiantes que declararon estar muy satisfechos con su vida. Fuente: OECD, PISA 2015 Databes, Tables III.3.2 and III.3.8

Por otro lado, los estudiantes de los países que destacan en el Informe PISA en ciencias y matemáticas reportaron baja satisfacción con sus vidas, excepto aquellos de Finlandia, Holanda y Suiza, países que parecen ser capaces de combinar buenos resultados académicos con estudiantes satisfechos y felices.

Aunque la tendencia es creer que las largas horas de estudio y el exceso de exámenes y tareas son la causa de los niveles bajos de felicidad y de la ansiedad en los adolescentes, el informe encontró que “no hay relación entre el tiempo que pasan estudiando, dentro o fuera de la escuela, y su nivel de felicidad”. Los datos mostraron que hay otros factores que hacen una diferencia en el bienestar de los estudiantes: La relación con sus maestros, padres y con su escuela.

PISA encontró que “los estudiantes más felices tienden a reportar relaciones positivas con sus maestros”. Se sienten menos estresados y ansiosos, incluso en temporada de exámenes, cuando tienen un maestro en el que pueden confiar.

Pero los padres de familia también pueden hacer la diferencia. Actividades tan sencillas como platicar y comer juntos en la misma mesa pueden hacer una gran diferencia en el bienestar de los niños. Los resultados de este Informe PISA muestran que “pasar el tiempo hablando con mis padres” es la actividad más fuertemente asociada con la satisfacción y felicidad de los estudiantes.

Docentes y padres pueden trabajar juntos para motivarlos y ayudarles a superar el miedo al fracaso. “Estos hallazgos muestran cómo los maestros, las escuelas y los padres pueden hacer una verdadera diferencia en el bienestar de los niños”, dijo Gabriela Ramos, Jefa de Gabinete de la OCDE, al presentar el informe en Londres. “Juntos pueden ayudar a los jóvenes a desarrollar un sentido de control sobre su futuro y la resiliencia que necesitan para tener éxito en la vida. No hay ningún secreto, funcionamos mejor cuando nos sentimos valorados y cuando alguien nos tiende una mano para tener éxito”, agregó Ramos.

Aunque mejorar el bienestar de los estudiantes no es una tarea fácil, estos hallazgos muestran que maestros, padres de familia y escuelas pueden hacer una verdadera diferencia. “Juntos pueden atender sus necesidades psicológicas y sociales y ayudarles a desarrollar las habilidades que necesitan para tener éxito en la vida”, dijo Andreas Schleicher, Director de Educación y Habilidades de la OECD.

Para más información, descargar el reporte.

Fuente: OECD (2017), PISA 2015 Results (Volume III): Students’ Well-Being, OECD Publishing, Paris.
DOI: http://dx.doi.org/10.1787/9789264273856-en

¿Cómo aplicar la teoría de Vygotsky en una clase?

Mucho podemos encontrar sobre su teoría pero ¿Cómo la podemos aplicar en clase? El ejemplo dado puede servirnos de guía para que nosotros mismos podamos innovar.

Un punto de suma importante para Vygotsky es la cultura: teoría socio-cultural:

  • La cultura se adquiere por el ambiente en donde nacimos y nos hemos desarrollado y es transmitida socialmente: socialización.
  • La cultura determina la formación de una sociedad, la cultura es el resultado de las condiciones socioculturales donde se interactúa.
  • Por otro lado, en la tesis de Vygotsky donde habla de los procesos psicológicos superiores explica que estos se dan dos veces, uno de manera Interpsicológica, entre personas y después de manera interior o sea intrapsicológica, (“al lugar que fueres has lo que vieres”), ejemplo vas a los Estados Unidos, por lo tanto haces lo que se hace ahí, porque te adaptas a esa sociedad, la ley de no fumar en lugares públicos y cerrados, entonces al estar en Estados Unidos, ahí no fumas en los lugares públicos, porque estas en otra sociedad, en otra cultura es otro ambiente socio-cultural, se está expuesto a otro escenario, por lo tanto los procesos psicológicos superiores son acorde a su ambiente sociocultural.
  • Otro tema de suma importancia es el papel que juega el adulto en la adquisición de los procesos psicológicos superiores, por ejemplo el adulto transmite el lenguaje, el educando aprende el idioma desde muy pequeño porque entra en contacto con la cultura en la que está desarrollándose, es cuando están inmersos en un medio ambiente social y cultural.
  • El papel es determinante para que el sujeto opere su zona de desarrollo próximo, es aquello que no sabes pero que puedes llegar a aprender con la ayuda de otro, ejemplo yo no sé nada de carpintería, pero si me ayuda un experto yo voy a aprender a hacer una silla. Por lo tanto es la interacción que se da en el otro, con el experto que transmite sus valores y el lenguaje social.
  • Para aprender ciertas cosas es necesario estar expuesto a una situación por ejemplo si yo no necesito saber cocinar y no me interesa, por muy fácil que pueda ser el aprender a hacer un pastel, no lo voy a aprender aunque me lo intente explicar un experto chef, es decir no tengo la disponibilidad de aprender.
  • Estos son solo algunos ejemplos para comprender de una manera más práctica algunos de los puntos más importantes de la teoría sociocultural.

¿Cómo aplicar la teoría de Vygotsky en una clase?

Vygotsky creía que los educandos aprenden de manera más eficiente en un entorno social.

Aprender a usar la teoría del desarrollo social de Lev Vygotsky en una clase puede ayudar a tus estudiantes a entender las ideas más rápidamente. Vygotsky creía que la interacción social juega un papel integral en el aprendizaje y promueve un estilo de enseñanza recíproca más que un estilo plano basado en la disertación. Su teoría contiene ideas importantes, tales como “el otro más experto” y la “zona de desarrollo próximo”, que pueden ayudarte a comunicar ideas de manera efectiva a una clase.

 Instrucciones

  1. Divide a los educandos en grupos de cuatro. Vygotsky creía que los educandos pueden aprender de sus maestros y compañeros, y ya sea un profesor o los compañeros pueden desempeñar el papel de “el otro más experto”. Pon a los educandos más inteligentes con los menos inteligentes para asegurar de que haya una figura de un “otro más experto” dentro del grupo.
  2. Entrega una hoja de trabajo con las indicaciones sobre un tema. Por ejemplo, una lección de sinónimos y antónimos debe ir acompañada de una hoja de trabajo que explique los dos conceptos y ofrezca ejemplos de cada uno. Si bien este ejemplo corresponde a un área es a modo de ejemplo ya que se puede realizar con cualquier tema pertinente a diversas asignaturas.
  3. Asigna a cada educando en el grupo uno de los siguientes papeles: “Resumidor“, “Cuestionador” y “Clarificador“. Explica a los educandos que cada uno tiene un trabajo especial. El “Resumidor” resume el contenido de la hoja de trabajo. El “Cuestionador” identifica las áreas que no están muy claras. El “Clarificador” trata de abordar las cuestiones planteadas en la pregunta. El cuarto integrante cumple, también, la función de clarificador. Esto facilita el diálogo sobre el tema.
  4. Pide a los educandos que tomen notas mientras leen la hoja de trabajo para que puedan cumplir sus funciones con mayor eficiencia. Anima a los educandos para comenzar una discusión después de haber leído la hoja de trabajo y que hagan alguna nota o destaquen los puntos relevantes en relación a su rol. Dile al “Resumidor” que explique la primera lección, y luego pide al “Interlocutor” que plantee preguntas y que el “Clarificador” trate de responderlas. Las funciones fijas ayudan a fomentar un debate sobre el tema. Esto utiliza la “zona de desarrollo próximo”, que es la diferencia entre lo que los educandos pueden aprender solos y lo que pueden aprender con la guía de un compañero más experto.
  5. Pasea por los grupos en el aula para determinar si hay alguna pregunta que plantea el “Cuestionador” que el “Clarificador” no puede contestar. Guía a los educandos hacia la respuesta correcta al problema. Por ejemplo, si los educandos no podían entender por qué “aroma” y “fragancia” son sinónimos, pregúntales sobre cada palabra para asegurar la comprensión del significado de ellas. Luego, pídele al “Resumidor” que revise lo que es un sinónimo. Vygotsky creía que los educandos aprenden de manera más eficiente en un entorno social, en lugar de uno de instrucción. Ayuda a que ellos encuentren la respuesta en lugar de dársela.
  6. Cambia los roles de los miembros del grupo en la siguiente parte de la lección. Es importante que los educandos aprendan a ocupar todas las funciones, para que con el tiempo aprendan a desempeñar el papel de “el otro más experto” dentro de sus grupos.
    Imagen: cmapspublic.ihmc.us

    https://youtu.be/dnnVRU5uK4U

¿Cuáles son los principales valores que debemos enseñar a los niños?

Los cinco valores más importantes en la educación de un niño. Los valores son pilares básicos en la educación de los niños. La confianza, el respeto, el esfuerzo, el agradecimiento… Pero, de todos ellos, ¿cuáles son los más importantes? La psicóloga Silvia Álava responde a Guia infanil.
Guiainfantil es una revista digital y un canal de vídeos con contenidos para padres y niños, tanto educativos como de entretenimiento.
Blog de herramientas educativas y algo más que te animo a descubrir. Un lugar en el que tratar de ayudarte es un placer.

“EDUCAR NO ES LLENAR LA MENTE, SINO LIBERARLA DE LAS ATADURAS”

La línea entre educar y limitar es muy sutil. Y los adultos a menudo la sobrepasamos.

Por Jennifer Delgado

 

Corto Cloudy lesson

Pensamos que debemos enseñar todo a los niños. Es cierto que los pequeños tienen mucho que aprender, pero no podemos caer en el error de pensar que nuestra manera de hacer las cosas o de ver el mundo es más válida o, peor aún, es la única y correcta.

La función de los padres y maestros no es crear copias exactas de sí mismos sino darles las herramientas a los niños para que puedan desarrollar al máximo sus potencialidades. Educar es sinónimo de enriquecer, no de limitar. La educación no consiste en llenar la mente con conceptos y formas de hacer, sino en liberarla para que sea realmente libre para pensar y crear.

Existen muchas formas de limitar la mente de los niños y atarla a los convencionalismos…

-Cada vez que regañamos a un niño porque intenta hacer las cosas a su manera y le enseñamos a hacerla como nosotros, pensando que es la única forma correcta, limitamos su creatividad.

-Cada vez que regañamos a un niño porque ha cometido un error, le generamos miedo al fracaso y sentamos las bases para una autoestima negativa.

-Cada vez que le ponemos una etiqueta a un niño, cortamos un pedacito de su personalidad, limitándola a las expectativas de los demás y encerrándola en una caja siempre más reducida.

-Cada vez que le impedimos aprender por su cuenta y le sobreprotegemos, le impedimos desarrollar sus habilidades y, lo que es aún más importante, la confianza en sí mismo.

-Cada vez que pretendemos que un niño siga nuestros pasos, porque pensamos que es lo mejor para él, le arrebatamos la posibilidad de soñar y perseguir sus propias metas.

Este fantástico corto titulado “A cloudy lesson” se convierte en una excelente lección para los adultos. Fue realizado en 2010 por la directora Yezi Xue y dura apenas dos minutos. Su factura es impecable y se trata de una historia extraordinaria inspirada en la relación entre un abuelo y su nieto.

Tres lecciones que podemos atesorar para la vida

1. No existe una manera correcta de hacer las cosas. Cada quien debe experimentar por sí mismo y encontrar la estrategia con la que se sienta más cómodo y refleje mejor su forma de ser. Esto es particularmente importante en el caso de los niños pues tienen una creatividad asombrosa y si la cercenamos, después es muy difícil que vuelva a florecer. Podemos enseñarle las notas musicales, pero debemos dejar que sean ellos quienes compongan la melodía.

2. De los errores pueden nacer grandes cosas. Los errores son parte del proceso de aprendizaje, por lo que no debemos temerles ni transmitirles a los niños una idea negativa sobre ellos. Por ejemplo, ¿sabías que los rayos X, la penicilina y el grafeno, entre otros muchos inventos, fueron descubiertos por error o simple casualidad? En vez de evitar y castigar los errores, debemos animar a los niños a que aprendan de ellos e intenten descubrir su lado positivo. De hecho, es un excelente ejercicio mental incluso para los adultos ya que nos anima a abandonar la actitud derrotista y buscar nuevas perspectivas.

3. El apoyo es fundamental. Si el abuelo del corto le hubiera reñido a su nieto y no se hubiera animado a hacer nuevas nubes, el niño habría vivido esa experiencia como un fracaso que probablemente habría marcado para siempre su vida, generándole una gran sensación de culpa. Sin embargo, el apoyo, la confianza y el amor lo cambian todo. ¡Nunca lo olvides! No son las experiencias, sino nuestra reacción ante ellas, lo que determina si nos estancamos o crecemos.

Gracias a Jennifer Delgado del Rincón de Psicología