¿Y ahora qué?

Me gustaría aprovechar el interés que ha suscitado el Libro Blanco para fomentar un debate social sobre él, impulsar el pacto social sobre la educación, que conducirá ineludiblemente al pacto de Estado.
Prometí tenerles informados de la marcha del ‘Libro Blanco de la Profesión Docente’, porque nació en estas páginas. Durante estos dos meses hemos recibido una enorme cantidad de aportaciones, sugerencias y críticas de personas o de colectivos. Las hemos revisado todas y a todas hemos respondido o responderemos. Las nuevas tecnologías son increíblemente eficaces para captar información y permitir la colaboración de mucha gente.

Hemos aprovechado también la copiosa documentación española y extranjera sobre este asunto. A veces con grandes sorpresas. Por ejemplo, el docente español cree que su trabajo no es valorado por la sociedad. Pero, según las encuestas del CIS, es la profesión más valorada después de la de médico. Y en el estudio ‘El prestigio de la profesión docente en España’, patrocinado por la Fundacion Europea Sociedad y Educación y por la Fundación Botín, aparecen datos parecidos. La sociedad valora más a los docentes de lo que creemos… o nos valoramos a nosotros mismos.

El Libro Blanco debe fomentar un debate social e impulsar el pacto sobre la educación, que conducirá al Pacto de Estado

En este momento, el borrador está siendo revisado por expertos independientes en cuyo juicio y conocimiento confío, y cuyas recomendaciones me obligarán a cambiar o precisar algunas de las propuestas. Es un procedimiento seguido por todas las revistas científicas de categoría, y me ha parecido importante aplicarlo a este caso.

¿Y ahora qué va a pasar? No sé cuáles son los planes del ministerio. Haciendo gala de un gran ‘fair play’, Educación ha aceptado no saber nada del contenido, lo conocerá cuando lo hagamos público. Lo que sí sé es lo que pretendo hacer con el Libro Blanco: me gustaría aprovechar el interés que ha suscitado para fomentar un debate social sobre él, para impulsar el pacto social sobre la educación, que conducirá ineludiblemente al pacto de Estado.

Debemos darnos cuenta de que no podemos demorar indefinidamente la resolución de los problemas. He pensado crear un neologismo adecuado a nuestra situación. Ya saben que hay una expresión clásica, ‘ad kalendas graecas’, que significa que una cosa no se realizará nunca; pues bien, propongo sustituirla por ‘ad kalendas hispanicas’, para designar lo mismo de una manera actualizada. El deporte preferido de los españoles es marear la perdiz, pues vamos a ver si conseguimos que esta vez no suceda en educación. Por eso, vuelvo a hacer dos propuestas a los partidos políticos antes de las elecciones.

La primera es que estamos en una situación diabólica, es decir, que no tiene salida buena. Es malo mantener la LOMCE, porque es una ley mala y tiene en contra a todo el mundo, pero también es negativo derogarla, porque ya está a medio implantar y hacerlo supondría recuperar la ley anterior, que tampoco tenia consenso; o hacer otra, lo que mantiene la provisionalidad durante una legislatura, para volver a empezar. La solución menos mala es mantener la LOMCE, pero con la condición de que todos los partidos se comprometan a firmar un pacto de Estado sobre educación en el plazo máximo de un año, y comenzar entonces a elaborar una ley que nos sirva 30 años antes del fin de la legislatura.

Necesitamos movilizarnos. Para educar a un niño hace falta la tribu entera y esto es una llamada a la tribu

La segunda propuesta es que se comprometan con objetivos educativos concretos y a plazo fijo. He propuesto uno: convertir en cinco años nuestro sistema educativo en uno de alto rendimiento, dedicando a ello el 5% del PIB. ¿Cómo se define ese alto rendimiento? (1) Rebajar el abandono escolar al 10%, (2) subir 35 puntos en la evaluación PISA, (3) aumentar la proporción dealumnos excelentes, (4) conseguir la atención eficaz para los alumnos con problemas de aprendizaje, psicológicos o físicos, (5) enseñar las destrezas para el siglo XXI que preparen para el futuro a nuestros chicos y chicas.

¿Todo esto se puede conseguir en cinco años? Sí, pero para conseguirlo necesitamos movilizarnos. Para educar a un niño hace falta la tribu entera. Esto es una llamada a la tribu. Ya conocen la dirección. Aquí o en www.libroblanco.joseantoniomarina.net.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s